








ESTUDIO DE ARQUITECTURA
ESTUDIO DE ARQUITECTURA
Encontramos un pequeño y destartalado local de dos plantas bien ubicado cuyo espacio principal, a doble altura y con proporción estrecha y alta se asemejaba al espacio principal de las viviendas de las Unité d´habitation corbuserianas. Un espacio así no se podía despreciar. Estaba hecho, bastaba con renovar las instalaciones, los acabados y la ruinosa y desafortunada fachada. En ella se instaló una obra de arte abstracto del mejor artista jamás habido: la Naturaleza. Se trata de un panel de ónice traslúcido con una espectacular diversidad cromática que se disfruta tanto desde el exterior como desde el interior del local y que inevitablemente recuerda y homenajea a las obras cumbre del periodo europeo del maestro Mies Van der Rohe. En la zona a doble altura de este pequeño pero interesante espacio se ubicó, en honor a clientes y visitantes, la mesa de atención al público, arropada por dos materiales nobles de atemporal belleza: la espectacular piedra de ónice y la madera de iroko. (Obra actualmente desaparecida por cambio de uso del local).
“El único verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos.” (Marcel Proust)
